Madrid, 15 de abril de 2010.- Crapa Pelata, cadena de restaurantes italianos, renovará su imagen para dar a sus nuevos locales un aspecto más innovador y moderno sin perder la esencia de la marca. La firma incorporará una decoración imaginativa combinando nuevos materiales e ideas para crear locales que llamen la atención e inviten a entrar.
“Queremos darle un giro a la imagen que hasta ahora ha sido cálida y acogedora pero no impactante. Nuestra intención es abrir locales en posiciones óptimas aprovechando que los precios de alquiler han bajado, por lo que hemos decidido apostar por una imagen llamativa. Creemos que con una imagen atrayente e impactante, respaldada con un producto de calidad, original y muy asequible (nuestro ticket medio es de unos 12 €), las probabilidades de éxito de los nuevos locales en zonas de primera línea comercial son muy elevadas”, asegura Rebeca Establés, directora de desarrollo de proyectos de Crapa Pelata.
La nueva imagen será adoptada por los nuevos locales que inaugure la cadena. Los actuales franquiciados tendrán la opción de realizar el cambio o no o de introducir alguno de los nuevos elementos.
Esta iniciativa se enmarca en el objetivo de Crapa Pelata de sorprender a sus clientes y de aumentar las posibilidades de éxito de los restaurantes de la cadena. En esta línea, la firma ha renovado recientemente su carta incluyendo nuevos platos que pretenden ofrecer una mayor variedad al cliente sin perder la esencia de caracteriza a la marca: la calidad y la originalidad.
Crapa Pelata ha ampliado la carta de su plato estrella, la pizza, con nuevos productos, como el bacalao y la crema de funghi porcini, entre otros, y ha añadido nuevas combinaciones, como la nueva sensación en Italia: la pizza de patatas fritas. Las nuevas incorporaciones siguen combinando ingredientes italianos de primera calidad con una base de masa fina y crujiente, elaboradas con una receta propia procedente de una antigua tradición familiar.
Además, esta nueva carta añade dos nuevas categorías de pizza: “las rojas” y “las blancas”, ya que hay muchas pizzas que no deben llevar pulpa de tomate y otras en las que es un ingrediente esencial.
Además, los clientes pueden disfrutar de nuevas combinaciones de cazuelas de queso scarmoza ahumado y de provolone fundido y se ha aumentado la oferta de “carpaccios”, incluyendo el de pez espada y el de atún e incorporado la mozzarella de búfala a las ensaladas. Además, se puede elegir entre una tabla de embutidos italianos o un pincho de “speck, mozzarella y tomate soleado” para picar.
También se ha depurado la oferta de pastas, seleccionando las más demandadas e incorporando alguna novedad como los “spaghetti alla chitarra con tomate y albahaca”, los “strigoli al pesto” o los “tortelini bolognesi con nata, prosciutto cotto y piñones“. También se han añadido dos platos de arroz: “risotto con puntas de espárragos” y “risotto ai funghi porcini”, que completan la carta.
Para acabar, Crapa Pelata ofrece originales postres: pizzas de Nutella, de Nutella con mascarpone, con “ricotta” o con naranja a rodajas y de pera con mascarpone y dos tipos de helado: de chocolate con “supremas de naranja” y de vainilla “affogatto al caffé” (sumergido en café). La firma también ofrece Tiramisú, Pannacotta, Cofre de chocolate con fresas, Delicia de nata rematada con crema de huevo carameleada y un Crujiente de tres chocolates.
Crapa Pelata cuenta con 13 establecimientos, 12 de ellos ubicados en Valencia y uno en Palma de Mallorca. Actualmente la empresa se encuentra en pleno plan de expansión a través del sistema de franquicias, el modelo de crecimiento que ha establecido para su desarrollo.
La enseña representa una rentable oportunidad de negocio dentro del sector de la restauración. Con una inversión inicial a partir de 150.000 euros, Crapa Pelata presenta varios modelos de negocio: con servicio de restaurantes y de delivery, dependiendo de las características del franquiciado, el local y la zona.
La cadena de restaurantes italianos Crapa Pelata nace en el año 2000 con el objetivo de romper la imagen de la pizza como sinónimo de producto simple, económico y de baja calidad y situarla dentro de la cocina de alta calidad.
La firma, que desarrolla su expansión bajo la fórmula de la franquicia, inauguró el primer establecimiento franquiciado en octubre del 2004. Actualmente cuenta con un total de 13 restaurantes, uno de ellos propio y el resto franquiciados.